Restaurante El Ninot
GRUPO HOSTELERO EL NINOT. 
 
Desde que en 1955 abriera el primer restaurante D. Vicente Alonso Torres no ha cejado en su empeño de trabajar en la Hostelería y ha ido inaugurando nuevos establecimientos que han explorado diferentes caminos y formas de entender la gastronomía. Son cinco los locales que forman parte del patrimonio familiar y que sus hijos continúan mejorando; a pesar de estar bajo una misma dirección cada negocio ha desarrollado un sello personal que huye de las manidas cadenas de restaurantes, tan impersonales y monótonas.
 
D. Vicente Alonso Torres entiende, como buen hostelero, que comer representa un arte y ese arte es irrepetible, personal y cálido a la vez. Eso es lo que ha tratado de inculcar en sus restaurantes y para ello ha elegido la mejor opción en cada momento y lugar, variando sus tendencias, como variada es la gastronomía y es absurdo repetirla y no dejarse llevar por la riqueza de matices y posibilidades que ofrece.
 
Fruto de esta filosofía son los cuatro restaurantes y una cafetería que tiene; todos los locales cuentan con un sello muy definido, que ahora esbozamos pero que muy próximamente se podrá apreciar en la red, cuando se inauguren sus webs.
En 1955 Vicente Alonso Torres funda el Restaurante El Cruce. A la entrada del pueblo de Fuencarral, representa un emblema en la zona. ¿Quién no ha ido en Fuencarral a tomar unos vinos, respirando ese ambiente rural que tenía cuando Madrid todavía no lo había absorbido?.
 
El Cruce nunca ha dejado de ser la Casa de Comidas que empezó siendo; eso se puede comprobar a diario cuando uno entra y respira ese ambiente repleto, que no quiere perderse el aroma y sabor de un Menú del Día casero de verdad: no hay más que probarlo para saber que un Menú del Día, económico y adaptado a la mucha gente de oficina que lo consume, no tiene por qué ser vacío e insustancial.
El Menú del Cruce suele tener siete primeros y siete segundos para elegir y todos tienen ese toque casero que a menudo el trabajo nos obliga a olvidar. Además, son proverbiales las CHULETILLAS DE CORDERO, fruto de aquellas inolvidables parrilladas que D. Vicente celebraba en el pueblo y las GAMBAS A LA PLANCHA que se traen todos los días frescas del Mercado. El Cruce es algo más que un restaurante en Fuencarral, es una institución.
 
En el mes de Octubre de 2001 se fundaba el último de los establecimientos de D. Vicente Alonso Torres. Situado al lado de El Cruce, De Origen RESTAURANTE era quizá el reto que le faltaba a D. Vicente en su currículum. Y lo hizo: sin perder la vocación popular de su cocina, su espíritu le animaba a hacer un repaso general por la gastronomía española.
 
Este restaurante les invita a emprender un apasionante viaje a través de las recetas tradicionales españolas. Adoptó el compromiso de redescubrir la cocina de toda la vida, la de nuestros abuelos, la de nuestras raíces y para ello recorre mes a mes todas las regiones de nuestra geografía cuidando al máximo el producto y una elaboración actualizada.
 
No ha faltado desde entonces ninguna de las grandes: País Vasco, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía... y todavía sigue abriendo nuevas vías de conocimiento gastronómico. Además, el proyecto tiene vocación democrática: los platos que más éxito tienen entre sus clientes se quedan en la Carta Base hasta que ellos quieran. Dese una vuelta por España, dese una vuelta por De Origen RESTAURANTE ... un país en los sentidos.
 
A principios de los 90, antes incluso de que se construyeran los primeros edificios de la Urbanización Tres Olivos, surgió el Restaurante El Celemín; acompañado de un magnífico Menú del Día, en El Celemín es un pecado no probar sus inigualables especialidades en bacalao. Será un capricho de D. Vicente, pero todo el mundo en el sector de hostelería sabe de la importancia culinaria del bacalao, de la riqueza histórica que encierra, de la sabiduría que es necesario poseer para elaborarlo bien y en El Celemín eso es lo que se aplica a rajatabla.
 
Para ello abrió un salón dedicado casi exclusivamente: El Rincón del Bacalao. Bacalaos españoles, portugueses o simplemente nuevas recetas, que también las hay buenas, todos son una experiencia inolvidable cuando se prueban. D. Vicente les invita a hacerlo: habrá un antes y un después en su concepción de la comida.
 
Y, por fin, Krefy, todo un símbolo en pleno Paseo de la Castellana; cerca de 30 años en el corazón financiero de Madrid sin perder ese encanto de bar desenfadado, de desayunos y comidas caseras que se sirven a diario en su pequeño pero especial local, donde respirar el ambiente de la Castellana y la gente que trabaja y se mueve por ella.